¿Cuál es la diferencia entre apnea obstructiva y central?
Todos hemos escuchado que roncar o dejar de respirar mientras dormimos pueden ser señales de apnea del sueño, pero ¿sabías que existe más de un tipo de apnea del sueño? Estamos hablando de la apnea obstructiva y la apnea central, cuyas causas, características y tratamiento son diferentes.
¿Qué es la apnea del sueño?
La apnea del sueño es un trastorno que altera la forma en que respiras al dormir: en lugar de mantener un ritmo estable, la respiración puede detenerse o volverse muy superficial en distintos momentos de la noche.
Estas interrupciones pueden ocurrir muchas veces y durar varios segundos, lo que afecta la calidad del descanso y el rendimiento en nuestras actividades cotidianas.
La polisomnografía es el procedimiento “gold estándar” para diagnosticar apnea del sueño, y se pueden usar los índices HIA, REI o pAHI para determinar su gravedad.
Sin embargo, síntomas como ronquidos intensos, despertares acompañados de sensación de ahogo, somnolencia durante el día, dolor de cabeza por la mañana y dificultad para mantenerse alerta durante el día suelen ser signos sugestivos de este padecimiento.
Recibir un diagnóstico y tratamiento oportunos es sumamente importante, pues, además de impedirnos tener un sueño reparador, la apnea del sueño aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y metabólicas, además de generar efectos inmediatos como irritabilidad, cambios en el estado de ánimo, bajo rendimiento laboral, problemas de memoria y una mayor probabilidad de accidentes por somnolencia.

¿Qué es la apnea obstructiva del sueño y por qué ocurre?
La apnea obstructiva del sueño es la forma más común de apnea del sueño. Se caracteriza por episodios de cierre completo (apnea) o parcial (hipopnea) de las vías aéreas superiores durante el sueño.
Las principales causas de la apnea obstructiva del sueño son:
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Obesidad
El sobrepeso modifica la estructura y el funcionamiento de las vías respiratorias.
La grasa en el cuello comprime la faringe y puede hacerla más estrecha, lo que favorece que se cierre con facilidad cuando los músculos se relajan al dormir.
Además, la grasa abdominal ejerce presión sobre el diafragma y limita la expansión de los pulmones, dificultando el paso del aire.
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Anatomía
Una mandíbula pequeña, amígdalas grandes, un paladar blando alargado o una lengua de mayor tamaño ocupan más espacio dentro de la garganta y dejan un conducto más estrecho para respirar.
Cuando el espacio es limitado, el paso del aire se dificulta. Durante la noche, al relajarse los músculos, este conducto puede cerrarse con mayor facilidad y aumentar la posibilidad de presentar pausas respiratorias.
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Hábitos
Algunos hábitos pueden aumentar la probabilidad de que la vía aérea se cierre mientras duermes.
El consumo de alcohol o sedantes antes de acostarte disminuye el tono muscular de la garganta y hace que los tejidos se relajen más de lo normal, favoreciendo el colapso durante la noche.
El tabaquismo también tiene un impacto importante. El humo irrita e inflama los tejidos de la garganta, reduciendo el espacio disponible para que circule el aire y vuelve la respiración más difícil mientras duermes.
Además, ciertas posturas al dormir influyen en la obstrucción. Dormir bocarriba, por ejemplo, puede provocar que la lengua y el paladar blando se desplacen hacia atrás, bloqueando parcial o totalmente el flujo de aire.

¿Qué es la apnea central del sueño y por qué ocurre?
La apnea central del sueño es un tipo de apnea en la que la respiración se detiene porque el cerebro no envía correctamente las señales que activan los músculos responsables de inhalar y exhalar.
Aunque las vías aéreas permanecen abiertas, los músculos respiratorios no reciben el estímulo para contraerse, lo que detiene por completo el flujo de aire por varios segundos.
Las principales causas de la apnea central del sueño son:
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Enfermedades neurológicas
Algunas enfermedades dañan o alteran el funcionamiento del sistema nervioso, afectando la forma en que el cerebro controla la respiración.
Problemas como accidentes cerebrovasculares, lesiones en el cerebro o la médula espinal, enfermedades neurodegenerativas o infecciones que afectan al sistema nervioso central pueden modificar este control.
En estas situaciones, la apnea central puede aparecer como una manifestación asociada a la condición neurológica que está presente.
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Medicamentos
Ciertos fármacos tienen la capacidad de reducir la respuesta respiratoria durante el sueño.
Medicamentos como opioides, analgésicos muy potentes y algunos sedantes pueden disminuir la actividad del sistema nervioso y provocar que los músculos responsables de respirar trabajen con menos intensidad.
Cuando esto ocurre mientras duermes, la respiración puede detenerse con mayor frecuencia, generando episodios repetidos de apnea.
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Alteraciones en el equilibrio entre oxígeno y dióxido de carbono
El cuerpo regula la respiración según la cantidad de oxígeno y dióxido de carbono presente en la sangre. Si este equilibrio se altera, el cerebro puede interpretar de manera incorrecta estas señales y disminuir el impulso respiratorio.
Este desajuste puede presentarse en personas con insuficiencia cardíaca, trastornos metabólicos o cambios bruscos en la ventilación, favoreciendo la aparición de pausas respiratorias durante el sueño.

Diagnóstico: ¿qué tipo de apnea presento?
Para determinar el tipo de apnea del sueño que estás presentando, el proceso de diagnóstico se realiza de la siguiente manera:
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Historia clínica y entrevista detallada
En la primera consulta, el especialista te pregunta tus síntomas, cómo duermes y cómo te sientes durante el día. También toma en cuenta si alguien ha notado pausas respiratorias o ronquidos.
Basado en la manera en que describes estos síntomas, el médico puede acercarse al tipo de apnea que podrías tener. Además, revisa si existen enfermedades neurológicas o cardíacas, o si usas medicamentos que puedan influir en la forma en que tu cerebro regula la respiración.
Polisomnografía
La polisomnografía es un estudio del sueño que analiza de manera detallada cómo se comporta tu cuerpo mientras duermes.
Durante la noche se registran señales como tu actividad cerebral, la respiración, el flujo de aire, los movimientos del tórax y el abdomen, tu frecuencia cardíaca y los niveles de oxígeno. Estos datos permiten identificar cuántas pausas respiratorias tienes y cómo se producen.
En este estudio, la diferencia entre apnea obstructiva y apnea central se determina principalmente observando el esfuerzo respiratorio.
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Apnea obstructiva del sueño: hay un esfuerzo respiratorio mayor durante toda la apnea.
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Apnea central del sueño: no se detecta esfuerzo durante toda la apnea.
Además, se puede clasificar la severidad de la apnea utilizando el Índice de Apnea-Hipopnea (IAH), que dice lo siguiente:
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Apnea leve: Entre 5 y 15 eventos por hora.
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Apnea moderada: más de 15 a 30 eventos por hora.
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Apnea severa: más de 30 eventos por hora.
Consulta médica
Después de tu estudio de sueño, el especialista revisa todos los registros y los compara con tus síntomas.
En esta revisión identifica qué tipo de respiración tuviste durante la noche, cómo cambiaron tus niveles de oxígeno y si las pausas se relacionan con una obstrucción o con momentos en los que tu cuerpo no hizo el esfuerzo de respirar.
Con estos datos se confirma el tipo de apnea que tienes y qué tan intensa es. A partir de ahí, el especialista puede orientarte sobre el tratamiento que necesitas y los pasos que seguirás para manejar el problema desde su origen.

Diferencias entre la apnea central y obstructiva
La siguiente tabla comparativa te puede ayudar a entender de forma más clara las diferencias entre la apnea obstructiva y la apnea central del sueño:

Tratamientos según el tipo de apnea del sueño
Entre las opciones de tratamiento que pueden sugerirte, según si tu diagnóstico corresponde a apnea obstructiva o central, se encuentran las siguientes:
Apnea obstructiva del sueño
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Dispositivos CPAP o APAP
Estos equipos administran una corriente de aire a una presión diseñada para evitar que tu vía aérea se cierre durante el sueño.
El CPAP mantiene una presión fija durante toda la noche, mientras que el APAP ajusta la presión de forma automática según cómo vaya cambiando tu respiración mientras duermes.
Ambos pueden ayudarte a evitar los colapsos de la vía aérea, reducir las pausas respiratorias, mejorar tus niveles de oxígeno y darte un descanso más profundo y continuo.
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Manejo del peso
Bajar de peso puede disminuir la cantidad de tejido graso en zonas como el cuello y la base de la lengua. Esto abre más espacio para que el aire pase y mejora la estabilidad de la vía aérea.
Incluso una pérdida moderada puede hacer una diferencia, sobre todo si el aumento de peso influyó en el desarrollo de tu apnea. Esto también puede ayudarte a responder mejor a otros tratamientos.
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Modificación de hábitos
Cambios simples en tu rutina pueden favorecer tu respiración nocturna. Evitar el alcohol y los sedantes antes de dormir, reducir el tabaquismo y mantener horarios de sueño más regulares puede darte una mejor calidad de sueño.
Dormir de lado también te puede ayudar, ya que evita que la lengua y los tejidos se desplacen hacia la garganta. Estas medidas funcionan bien como complemento de otros tratamientos.
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Opciones quirúrgicas
Se consideran cuando existen condiciones anatómicas que dificultan el flujo de aire, como amígdalas grandes, desviación del tabique nasal o exceso de tejido en el paladar o la faringe.
Las técnicas varían desde procedimientos para reducir el tamaño de los tejidos hasta cirugías para modificar la estructura de la vía aérea.
Se evalúa cada caso individualmente para determinar si la intervención aumentará de manera efectiva el espacio respiratorio.
Apnea central del sueño
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Corrección de la causa médica principal
Cuando la apnea central está relacionada con enfermedades como insuficiencia cardíaca, problemas neurológicos o desequilibrios metabólicos, el tratamiento se enfoca en mejorar esa condición.
Al controlar la enfermedad principal, tu respiración puede recuperar su ritmo normal durante el sueño, ya que la apnea central suele reflejar un problema de fondo.
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Revisión de medicamentos
Tu especialista puede revisar los fármacos que estás tomando, ajustar dosis o proponerte alternativas más seguras. Muchas veces, cambiar el medicamento reduce de forma los episodios de apnea central.
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BiPAP como apoyo ventilatorio
El BiPAP puede ayudarte cuando tu cuerpo no logra mantener un esfuerzo respiratorio adecuado durante la noche.
Al ofrecer dos niveles de presión, uno para inhalar y otro para exhalar, brinda un soporte más activo que facilita la ventilación.
Suele recomendarse cuando hay hipoventilación, trastornos neuromusculares o patrones respiratorios muy irregulares que requieren una ayuda adicional para estabilizar la respiración.

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Tips para adaptarte a usar el CPAP desde la primera noche
Consejos para pacientes y familiares
Estos consejos pueden ayudarte a descansar mejor y también permiten que tus familiares o amigos te acompañen de manera más cercana durante tu tratamiento. No sustituyen la atención médica, pero sí ofrecen un apoyo adicional:
Consejos para mejorar el descanso de los pacientes
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Crear una rutina de sueño adecuada
Mantener horarios regulares para dormir y despertar ayuda a tu cuerpo a estabilizar sus ciclos nocturnos y a tener un sueño más profundo. -
Cuidar el ambiente de la habitación
Una habitación con iluminación tenue, temperatura agradable y poco ruido facilita que concilies el sueño más fácilmente.
Contar con una almohada y un colchón en buen estado también influye en tu comodidad nocturna. -
Incluir actividades relajantes al final del día
Respiraciones profundas, estiramientos suaves o unos minutos de lectura pueden ayudarte a disminuir la tensión acumulada y a prepararte para mejorar tu descanso.
Consejos para familiares o acompañantes
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Observar cambios durante la noche
Quienes duermen cerca de ti pueden notar pausas respiratorias, ruidos fuera de lo habitual o movimientos de inquietud. Estos detalles ayudan a tu especialista a entender mejor cómo estás evolucionando y si el tratamiento está funcionando. -
Apoyar el uso constante del equipo indicado
Si utilizas un CPAP, APAP o BiPAP, tus familiares o acompañantes pueden ayudarte en la etapa de adaptación.
Recordarte con amabilidad, acompañarte en la rutina nocturna y motivarte a usar el equipo todos los días hace una gran diferencia en tus resultados. -
Promover hábitos saludables en conjunto
Cambios como mejorar la alimentación, hacer actividad física moderada o establecer horarios más regulares de sueño pueden ayudarte a mantener el tratamiento y reforzar sus beneficios. Un entorno que te acompaña facilita mucho el proceso.
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9 consejos efectivos para lograr un sueño reparador cada noche

Tener un diagnóstico claro, ya sea de apnea obstructiva o central, le ayuda a tu médico a elegir el tratamiento que realmente necesitas.
Saber de cuál se trata también permite entender por qué se dan tus pausas respiratorias, mejorar tu respiración mientras duermes y reducir los síntomas que afectan tu día a día.
Con una valoración médica y un seguimiento regular, puedes lograr tener un descanso de calidad y una mejor salud en general.
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