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Hombre usando mascarilla CPAP para tratar la apnea del sueño y aplicar estrategias que le ayudan a evitar la claustrofobia y descansar mejor

Estrategias para evitar la claustrofobia al usar tu CPAP

Entender lo que te está pasando puede ayudarte a manejarlo mejor, pedir el apoyo necesario y continuar con tu tratamiento para la apnea del sueño sin complicaciones. 

¿Qué es la claustrofobia y cómo se relaciona al uso de CPAP?

La claustrofobia es un trastorno de ansiedad que se siente como un miedo intenso a estar en espacios cerrados o pequeños. Cuando aparece, el cuerpo reacciona y aparecen algunos síntomas: 

Físicos 

  • Dificultad para respirar o sensación de ahogo
  • Latidos acelerados
  • Sudoración repentina
  • Mareos o debilidad
  • Escalofríos o temblores
  • Dolor u opresión en el pecho

Emocionales

  • Ansiedad fuerte o ataques de pánico
  • Miedo a perder el control o a morir
  • Pensamientos de quedar atrapado o quedarse sin aire
  • Evitar situaciones que generen esas sensaciones

Puedes tener claustrofobia cuando usas tu CPAP porque la mascarilla cubre parte de tu cara, y te puede hacer sentir encerrado o de que el aire no fluye bien.  Eso pasa más con la mascarilla facial completa, ya que cubre la nariz y la boca y su tamaño es más grande.

Aunque algunas personas pueden sentir claustrofobia con la mascarilla nasal, sobre todo en las primeras noches de uso.

La presión del aire o sentir el arnés, también pueden hacer que tu cerebro perciba a la mascarilla como un peligro, aunque en realidad el equipo está ahí para ayudarte a respirar mejor.

Mujer con ansiedad intensa, presionando su pecho por latidos acelerados y miedo intenso, síntomas de claustrofobia.

Consejos para superar la claustrofobia al usar tu CPAP

Para superar la claustrofobia causada por la mascarilla CPAP vale la pena seguir estos consejos. 

1.- Técnicas de desensibilización y adaptación progresiva

La idea es que tu mente y tu cuerpo se acostumbren a la mascarilla sin sentir miedo. Puedes hacerlo en etapas muy cortas:

  • Primeros días: coloca la mascarilla sobre tu cara sin sujetarla con correas ni encender la máquina. Hazlo durante 20 a 30 segundos, varias veces al día.
  • Cuando te sientas más tranquilo: aumenta el tiempo a 2 o 3 minutos seguidos, todavía sin aire.
  • Después de unos días: coloca las correas suavemente para que la mascarilla quede ajustada y permanece con ella de 5 a 10 minutos. Hazlo sentado, leyendo o viendo televisión.
  • Siguiente paso: enciende la máquina en un ambiente relajado, durante 10 a 15 minutos en la tarde o antes de dormir, sin la presión de quedarte dormido.
  • Progresión final: primero úsalo en una siesta y, cuando ya te sientas listo, toda la noche con la función rampa.

    Esta función comienza con una presión bajita y poco a poco va subiendo hasta que llega a la presión que te programaron. Eso te ayuda a que tu adaptación sea más fácil y no se te haga tan pesado.

2.- Ejercicios de respiración

Los ejercicios de respiración son una de las mejores maneras de bajar la ansiedad cuando usas el CPAP. Puedes hacerlo así:

  • Inhala por la nariz mientras cuentas hasta 4.
  • Retén el aire un par de segundos.
  • Suelta el aire por la boca despacio, contando hasta 6.
  • Repite este ciclo entre 5 y 10 veces.

Empieza practicando la respiración sin la mascarilla. Luego inténtalo con la mascarilla puesta, pero sin conectarla todavía. 

Hacerlo poco a poco te ayuda a sentir que tú sigues controlando tu respiración y a estar más tranquilo usando el equipo.

3.- Apoyo psicológico y acompañamiento profesional

Buscar apoyo profesional puede ayudarte bastante si la claustrofobia te está complicando el uso del CPAP.

Un psicólogo puede darte herramientas para manejar el miedo, ayudarte a sentirte más tranquilo y acompañarte mientras te vas adaptando al tratamiento.

Una de las terapias más recomendadas es la cognitivo-conductual, pues te ayuda a reconocer los pensamientos que te causan miedo y a cambiarlos por ideas más realistas y positivas.

Terapeuta brinda apoyo psicológico a una paciente que usa el CPAP, parte de los consejos para superar la claustrofobia al usar el equipo.

¿Cómo elegir la mascarilla adecuada para ti?

Para encontrar una mascarilla CPAP con la que te sientas cómodo y tranquilo durante el tratamiento, debes considerar estos aspectos: 

Tipos de mascarilla y ventajas de cada una

Facial completa: cubre nariz y boca al mismo tiempo. Se recomienda cuando respiras por la boca mientras duermes o si sueles tener congestión nasal. 

Al cubrir más, logra un mejor sellado y evita fugas de aire, lo que ayuda a que el tratamiento sea más efectivo. 

La parte menos cómoda es que es más grande, puede sentirse pesada y no es la mejor opción si tienes claustrofobia. 

  • Nasal: cubre únicamente la nariz, desde el puente hasta justo encima del labio superior. Tiene una forma más pequeña y ligera que la facial completa, lo que la hace cómoda y fácil de colocar. 

Al cubrir solo la nariz, deja libre la boca y gran parte del rostro, esto permite que te muevas libremente durante la noche y reduce la presión en la cara. 

Si duermes con la boca abierta, puede ser necesario que uses un sujetador de mandíbula para evitar que el aire se escape.

  • Almohadillas nasales: este tipo de mascarilla es la más pequeña y ligera de todos. En lugar de cubrir la nariz completa o la boca, solo tiene dos puntas suaves que se colocan justo en la entrada de las fosas nasales.

Al dejar libre toda la cara, es muy cómoda para quienes no quieren sentir tanto contacto con la mascarilla o se mueven mucho mientras duermen.

Son fáciles de poner y de quitar, además ocupan muy poco espacio, lo que da una sensación más natural al respirar. 

Sin embargo, no son la mejor alternativa si respiras por la boca, se te tapa la nariz seguido o si necesitas un nivel alto de presión de aire, ya que puede ser menos efectiva en estos casos.

Ajuste y comodidad: la clave para una buena experiencia

Para tener una buena experiencia al usar la mascarilla es necesario que la ajustes correctamente. Si la dejas floja, el aire se escapa y el tratamiento pierde efectividad. Si la aprietas demasiado, puede irritar tu piel y hacerte sentir incómodo. 

Lo ideal es que encuentres ese punto medio en el que la mascarilla selle bien, pero al mismo tiempo te deje descansar tranquilo.

Algunos distribuidores de mascarillas y equipos CPAP permiten probar diferentes modelos antes de comprarlos. Vale la pena preguntar si tu distribuidor tiene esta opción, para que elijas la que sientas más cómoda.

Hombre durmiendo plácidamente usando una mascarilla nasal bien ajustada, ejemplo de elegir un modelo cómodo y adecuado para el tratamiento.

Recomendaciones para crear un ambiente propicio para dormir

Si tu cuarto te transmite calma, es más fácil que al ponerte el CPAP no sientas tanta ansiedad y que tu cuerpo y mente lo relacione con un momento de descanso. 

Preparar tu espacio y crear una rutina puede ayudarte a dormir más tranquilo. Aquí van algunas recomendaciones que puedes probar:

  • Mantén la habitación tranquila y fresca: procura que tu cuarto esté oscuro, en silencio y a una temperatura cómoda. Un espacio bien ventilado y sin ruidos fuertes ayuda a que no te sientas tan agobiado al ponerte la mascarilla.

  • Despídete de las pantallas a tiempo: intenta apagar tu celular, la tele o la computadora al menos 30 minutos antes de acostarte.

    La luz de los dispositivos estimula demasiado al cerebro y puede aumentar la tensión justo cuando necesitas relajarte.

  • Tómate un tiempo para calmarte: actividades como darte un baño tibio, leer o tomar una taza de té relajante (como manzanilla o tila) preparan tu cuerpo y mente para descansar.

  • Encuentra tu postura favorita: Acomódate para dormir como te sientas más a gusto. Muchas personas se sienten más cómodas al dormir de lado, sobre todo al empezar con el CPAP, porque da una sensación de mayor control y menos incomodidad con la mascarilla.
  • Mantén tu equipo limpio y listo: Antes de dormir limpia bien tu mascarilla, esto te va a ayudar a sentirte más seguro y tranquilo. Además, te evitará irritaciones e infecciones en la piel.
Hombre durmiendo con mascarilla CPAP en un cuarto tranquilo, ejemplo de cómo crear un ambiente propicio para descansar mejor.

¿Cuándo buscar ayuda médica?

Si ya intentaste de todo y la claustrofobia sigue haciéndote difícil usar el CPAP, es momento de hablarlo con tu médico. 

Él conoce tu caso, fue quien te indicó el equipo y puede darte las mejores opciones para que la mascarilla no se sienta tan incómoda ni te genere tanta ansiedad.

Estas señales te indican que ya es hora de pedir ayuda médica:

  • Te quitas la mascarilla todas las noches porque el miedo no te deja dormir.
  • Apenas te la pones y empiezas a sentir angustia o incluso pánico.
  • Probaste ejercicios de respiración y relajación, pero nada te funciona.
  • El miedo al CPAP ya está afectando tu descanso y tu día a día.

El especialista puede revisar si estás usando bien la mascarilla, ajustar la presión del aire o recomendarte un tipo o modelo más cómodo según tu forma de respirar y la posición en la que duermes. 

Lo importante es que no dejes el tratamiento. Con el acompañamiento adecuado, es posible que superes la claustrofobia y logres que el CPAP se convierta en parte normal de tus noches.

Médico especialista en sueño orienta a paciente sobre cómo superar la claustrofobia y adaptarse al uso del CPAP

Preguntas frecuentes sobre el uso del CPAP y la claustrofobia

1.- ¿Cuánto tiempo tarda en desaparecer la claustrofobia con el CPAP?

No hay un tiempo exacto porque cada persona lo vive distinto. A algunos les toma solo unos días y a otros varias semanas. 

Lo importante es no dejar de usar el equipo. Con paciencia, práctica y la ayuda de tu médico, poco a poco la mascarilla te dejará de dar tanta ansiedad y podrás usarla cómodamente. 

2.- ¿La presión del aire del CPAP puede aumentar la sensación de ansiedad?

Sí. Cuando la presión del aire está demasiado alta, algunas personas sienten que el aire entra con fuerza y eso puede generar ansiedad o la sensación de no tener el control al respirar. 

Si te pasa, lo mejor es comentarlo con tu médico. Él puede revisar la configuración de tu equipo y, si es necesario, puede ajustar la presión.

3.- ¿Cómo ayuda la función “rampa” a reducir la ansiedad con el CPAP?

La función rampa hace que el CPAP empiece con una presión bajita y que vaya subiendo poco a poco hasta llegar al nivel que necesitas. Así no sientes de golpe el aire muy fuerte al ponerte la mascarilla. Esto puede ayudarte a estar más tranquilo y a que la ansiedad sea menor. 

Muchas personas aprovechan esta opción porque les da tiempo de relajarse y quedarse dormidas antes de que el equipo llegue a la presión indicada por el médico.

4.- ¿Hacer ejercicio en el día ayuda con la claustrofobia en la noche?

Sí. Hacer actividades como caminar, nadar o practicar yoga ayudan a bajar los niveles de ansiedad y a liberar tensiones. 

Si llegas más relajado a la hora de dormir, es menos probable que sientas tanta resistencia a ponerte la mascarilla. Lo único que te conviene evitar es hacer ejercicio intenso justo antes de dormir, porque puede activarte demasiado.

Hombre durmiendo cómodamente, ejemplo de superación de la claustrofobia al usar un dispositivo CPAP

La adaptación al CPAP puede ser complicada cuando la claustrofobia entra en juego. Lo bueno es que hay varios trucos y estrategias para hacerlo más fácil, como ejercicios de respiración y diversas técnicas para ir acostumbrándote poco a poco. 

También está la posibilidad de probar distintos modelos de mascarilla hasta dar con la que te haga sentir más cómodo, siempre con la guía de un profesional.

En Remify  te acompañamos en este proceso. Te ofrecemos asesoría personalizada, equipos CPAP y la opción de probar diferentes mascarillas, para que encuentres la que mejor se adapte a ti y sigas tu terapia de manera más tranquila y segura.

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