🚚¡Aprovecha el envío gratis! En todos los pedidos mayores a $1,200.

📞 ¿Tienes dudas? WhatsApp

Persona pesándose en una báscula, relacionada con ajustar la presión del CPAP tras cambios de peso.

¿Debes ajustar tu CPAP si subes o bajas de peso?

Subir o bajar de peso es uno de los cambios más normales que tiene el cuerpo. La alimentación, la edad, las hormonas, los hábitos y el estrés influyen en estos cambios.

Si usas un dispositivo CPAP para tratar la apnea del sueño, estas variaciones pueden modificar la manera en que la terapia actúa. Por eso, conocer cómo el peso influye en tu respiración te puede ayudar a mantener tu tratamiento cómodo y eficiente.

¿Por qué los cambios de peso pueden afectar tu terapia con CPAP?

El peso y la respiración están muy relacionados, y cualquier cambio puede reflejarse en la forma en que tu cuerpo responde al dormir de la siguiente manera:

¿Cómo influye si subes de peso?

  • Cuando aumentas de peso, puedes acumular más grasa en el cuello, la garganta y el pecho. Esa grasa presiona tus vías respiratorias y hace que el espacio por donde pasa el aire sea más estrecho.
  • Por eso, al dormir, tu garganta puede cerrarse con más facilidad y te cuesta mantener una respiración fluida durante la noche.
  • También puede acumularse grasa en el abdomen y alrededor del pecho, lo que limita el movimiento del diafragma, el músculo que te ayuda a respirar.
  • Al tener menos espacio para moverse, necesita hacer más esfuerzo para que el aire entre y salga de tus pulmones, lo que hace que respirar mientras duermes sea más difícil.
  • En este caso, tu CPAP podría necesitar aplicar una presión un poco más alta para mantener tu vía respiratoria abierta y ayudarte a respirar con normalidad durante toda la noche.
  • Esta relación entre subir de peso y tener más dificultad para respirar fue confirmada en un estudio publicado en la revista Respiratory Research, llamado “Upper airway lengthening caused by weight increase in obstructive sleep apnea patients”.
  • Los investigadores encontraron que, al ganar peso, la grasa que se acumula alrededor de la lengua y los tejidos del cuello cambia la forma de la garganta, haciéndola más larga y estrecha. 
  • Esto provoca que la vía respiratoria se cierre con mayor facilidad mientras duermes, dificultando el paso del aire.

¿Cómo influye si bajas de peso?

  • Si pierdes peso, y sobre todo si disminuyes la grasa alrededor del cuello o en la zona torácica/abdominal, la vía aérea puede quedar más libre, el paso del aire se facilita y hay menos tendencia al colapso de la garganta.
  • Además, con menos peso, el esfuerzo que hacen tus músculos para respirar se reduce, por lo que el tórax y el diafragma se mueven más libremente, la ventilación mejora y la resistencia al flujo de aire baja.
  • Esto significa que la presión que usas en la CPAP podría estar siendo más alta de lo necesario para ese nuevo estado de tu cuerpo.
  • De hecho, un estudio reciente titulado “Association Between Weight Loss and Changes in Optimal Positive Airway Pressure Levels in Patients With Obstructive Sleep Apnea” encontró que en pacientes que bajaron de peso (de 100.6 ± 15.6 kg a 86.5 ± 12.9 kg), la presión óptima (“optimal PAP level”) disminuyó de 12.0 ± 1.6 cm H₂O a 9.9 ± 1.2 cm H₂O. 
Mujer con sobrepeso y apnea del sueño descansando, mostrando cómo los cambios de peso pueden afectar la terapia con CPAP.

Señales que indican que es necesario ajustar el CPAP

Si usas tu CPAP todos los días y notas algunos cambios en tu manera de dormir, es posible que la presión de tu equipo ya no sea la adecuada. 

Prestar atención a las siguientes señales te puede ayudar a saber cuándo es momento de consultar a tu médico para una revisión:

  • Has subido de peso desde que empezaste el tratamiento y vuelves a roncar, te despiertas varias veces o amaneces con sensación de cansancio.
  • Has bajado mucho de peso y sientes que el aire del CPAP te resulta muy fuerte o incómodo.
  • Sientes molestias nuevas como dificultad para exhalar, sensación de aire en el estómago, fugas por la mascarilla o resequedad en la boca o la nariz.
  • Tu CPAP o aplicación de seguimiento, como myAir de ResMed, puede mostrarte un dato llamado IAH, que significa Índice de Apnea-Hipopnea.
  • Este número indica cuántas veces por hora tu respiración se detiene parcial o completamente mientras duermes. 
  • Si el IAH aparece más alto de lo normal o notas que sigues teniendo pausas respiratorias a pesar de usar el equipo correctamente, es una señal de que tu tratamiento podría no estar funcionando de manera adecuada y que necesitas una revisión con tu médico.

¿Qué debes hacer?

  • No modifiques la presión tú por tu cuenta. Los ajustes de presión deben hacerlo especialistas en medicina del sueño.
  • Agenda una revisión con tu médico para que revisen los datos de la máquina, tu sintomatología y cualquier cambio de salud o peso que hayas tenido.
  • Dependiendo del caso, podría ser necesario realizar una nueva titulación de presión o pasar a un equipo autoajustable, cambiar la máscara o tipo de equipo, o simplemente ajustar la presión fijada.
  • Lleva información sobre tu uso del CPAP (horas por noche, fugas, informes que el equipo tenga) y tu cambio de peso o síntomas, para que el profesional tenga un panorama claro.
  • Mantén seguimiento regular: aunque la presión sea la adecuada hoy, si hay cambios en tu peso nuevamente, podría requerirse un nuevo ajuste.
  • Cuida tu mascarilla
    Los cambios de peso pueden modificar la forma de tu rostro, lo que a veces altera el sellado de la mascarilla. Asegúrate de que se ajuste bien, sin fugas ni molestias, y reemplázala cuando se note desgastada. 
Hombre durmiendo con mascarilla CPAP, representando señales que indican cuándo ajustar la presión del tratamiento.

¿Cómo se realiza el ajuste del CPAP?

Ajustar la presión de tu CPAP es un proceso que debe estar siempre encabezado por tu médico especialista.

Este proceso incluye varias etapas que combinan la experiencia del médico con la ayuda de la tecnología para ayudarte a respirar bien mientras duermes y que el tratamiento se mantenga cómodo y efectivo cada noche:

  • Estudio del sueño 

El primer paso es hacer una polisomnografía. Durante esta prueba, se registran tu respiración, el nivel de oxígeno y las pausas que puedes tener mientras duermes. 

Con esa información, el médico puede ver si la terapia está funcionando correctamente o si necesitas un ajuste.

  • Titulación del CPAP 

Es una prueba que se hace mientras duermes para encontrar la presión de aire que te ayuda a respirar bien sin causar molestias.

Durante esta etapa, el especialista ajusta el CPAP hasta identificar el nivel exacto que mantiene tus vías respiratorias abiertas toda la noche y te permite descansar mejor.

  • Monitoreo, tecnología y rol del especialista

Después de que se ajusta la presión de tu CPAP, el médico puede seguir tu evolución a través de los informes que genera el equipo y las aplicaciones de seguimiento, como myAir de ResMed.

Estos reportes muestran datos como tus horas de uso, las fugas de aire, el índice de apnea-hipopnea y la calidad del sueño. Con esta información, el especialista evalúa si la presión sigue siendo adecuada o si necesita modificarse para mejorar tu respiración y comodidad durante la noche.

Gracias a esta combinación entre supervisión médica y tecnología, tu tratamiento se mantiene controlado y adaptado a tus necesidades.

Médico revisando en computadora los datos del CPAP y estudios del sueño para ajustar la presión según el peso del paciente.

Otros consejos que te pueden ayudar si tu peso cambio

Además de las revisiones médicas y los ajustes de presión en tu CPAP, hay otros consejos que puedes aplicar en tu rutina diaria para dormir mejor: 

  • Cuida tu alimentación diaria.
    Comer de forma sana también influye en la calidad de tu sueño. Evita las comidas muy pesadas o grasosas antes de dormir y prefiere cenas ligeras que faciliten la digestión y te ayuden a descansar mejor. 

Mantener un peso estable también ayuda a que tu respiración se mantenga más estable durante la noche.

  • Evita el alcohol y la nicotina.
    Ambas sustancias pueden relajar los músculos de la garganta, haciendo más probable que la vía respiratoria se cierre durante el sueño. 

Si subiste de peso, estos hábitos pueden amplificar los síntomas de la apnea del sueño y disminuir la eficacia del CPAP.

  • Haz actividad física con regularidad.
    El ejercicio mejora la capacidad pulmonar, ayuda a mantener el peso bajo control y favorece un descanso más profundo. No hace falta un entrenamiento intenso; puedes caminar, nadar o hacer yoga y sentir la diferencia.
  • Revisa tu descanso emocional.
    El estrés, la ansiedad o los cambios en tu estado de ánimo también pueden afectar tu respiración y la calidad de tu sueño.

Aplicar técnicas de relajación antes de dormir, como respiración profunda o meditación, puede ayudarte a descansar mejor junto con tu CPAP.

  • Cuida la limpieza y mantenimiento del equipo.
    Un CPAP limpio funciona mejor. Lava con frecuencia la mascarilla, el tubo y el humidificador. Mantener el equipo en buen estado evita irritaciones y garantiza que el aire que respiras está limpio.

Te invitamos a leer:
Aprende cómo limpiar tu CPAP y mantenerlo en buen estado

Manos lavando la mascarilla y las mangueras del CPAP con agua y jabón para mantener el equipo limpio y seguro.

Preguntas frecuentes sobre el uso del CPAP y su relación con el peso

1. ¿El uso del CPAP puede hacer que aumente de peso?

Sí, puede ocurrir. Al respirar con mayor facilidad gracias al CPAP, tu cuerpo utiliza menos energía durante el sueño, lo que disminuye el gasto calórico nocturno.

Si no mantienes una alimentación equilibrada o una rutina de actividad física, este cambio puede favorecer un ligero aumento de peso con el tiempo.

La revisión científica llamada The Impact of CPAP Therapy on Weight and Metabolism in Sleep Apnea realizada en 2023, analizó distintos estudios y concluyó que esta reducción del gasto energético, junto con alteraciones hormonales relacionadas con el metabolismo, podría contribuir al incremento de peso en algunos pacientes.

Llevar una dieta balanceada y mantenerte activo ayuda a prevenirlo y a conservar el equilibrio en tu organismo.

2. ¿Si logro bajar de peso, puedo dejar de usar el CPAP?

La mayoría de las veces, no. Perder peso, especialmente en el cuello y el abdomen, puede mejorar la respiración y disminuir la gravedad de la apnea del sueño, pero no siempre hace que desaparezca. 

Incluso una reducción del 5 % al 10 % del peso corporal puede ayudar a que la vía respiratoria se mantenga más abierta, aunque el uso del CPAP sigue siendo necesario hasta que un médico lo confirme mediante un nuevo estudio del sueño.

De acuerdo con el estudio Effects of Weight Loss on Obstructive Sleep Apnea Severity del 2021, muchas personas que bajaron de peso mostraron una mejora notable en sus síntomas, pero siguieron teniendo episodios de apnea al suspender el CPAP sin control médico.

Por eso, cualquier cambio en el tratamiento debe hacerse siempre bajo la orientación de un especialista en sueño.

Te puede interesar:
¿Tiene cura la apnea del sueño? Descúbrelo aquí

3. ¿Cuánto peso debería perder para que el CPAP sea más efectivo o sea suficiente?

No existe una cantidad exacta que funcione igual para todos. Perder algunos kilos puede ayudarte a respirar mejor y reducir la presión que requiere tu equipo, aunque los resultados dependen de tu edad, tu estado de salud y la gravedad de tu apnea del sueño.

El estudio Weight Loss and Sleep Apnea Improvement: A Systematic Review (2022) mostró que las personas que bajaron entre un 7 % y un 15 % de su peso corporal presentaron menos episodios de apnea y una reducción importante en su IAH (Índice de Apnea-Hipopnea), que mide las pausas respiratorias por hora mientras duermes. 

En general, se recomienda combinar dieta, ejercicio y cumplimiento del CPAP para lograr que la presión requerida disminuya o se obtenga una mejor respuesta. Siempre acompañado de monitoreo profesional.

4. ¿Usar bien el CPAP puede ayudarte a mantener un peso saludable?

Sí, puede influir positivamente. Dormir bien ayuda a que tu cuerpo regule mejor las hormonas del apetito y el metabolismo, lo que facilita mantener un equilibrio en el peso.

Cuando descansas adecuadamente, tienes más energía durante el día y menos antojos, lo que favorece una rutina más activa y una alimentación más estable.

El estudio Sleep Quality, CPAP Treatment and Weight Regulation in OSA Patients (2020) mostró que las personas que usan el CPAP de forma constante mejoran su calidad de sueño y el funcionamiento de las hormonas que controlan el hambre, como la leptina y la grelina. Esto ayuda a evitar aumentos de peso y a conservar un metabolismo más equilibrado.

Mujer durmiendo con mascarilla CPAP, representando la relación entre el uso del equipo y los cambios de peso.

Los cambios de peso son parte natural de la vida, pero cuando usas un CPAP, esos cambios pueden influir en la forma en que tu equipo mantiene tu respiración estable mientras duermes. 

Subir o bajar de peso modifica la presión que necesitas, por lo que mantener una comunicación constante con tu médico y revisar tu terapia periódicamente es esencial para que siga funcionando correctamente.

Además de los ajustes médicos, cuidar tus hábitos diarios marca una gran diferencia. Comer de forma saludable, hacer ejercicio con regularidad, dormir en un entorno tranquilo y mantener limpio tu equipo ayuda a que el tratamiento sea más cómodo y efectivo.

Usar tu CPAP te permite cuidar tu salud a largo plazo si lo usas diariamente y bajo supervisión profesional.

En Remify, te acompañamos para que tu tratamiento con CPAP sea cómodo, seguro y eficiente. Te ofrecemos equipos, accesorios y la información más confiable para que duermas mejor y respires con tranquilidad cada noche.

Regresar al blog

Escribir un comentario